“Burbuja”. El mercado inmobiliario de China está por salirse de control.

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“Burbuja”. El mercado inmobiliario de China está por salirse de control.
Analista de los mercados financieros, trader. Ostapenko Andrey
Andrey Ostapenko
Analista de los mercados financieros, trader.
2016-10-21 10:40
El mercado inmobiliario de China sigue creciendo como una “burbuja”. El existente exceso de inmuebles listos, no impide que los nuevos proyectos se compren por los clientes aun antes de ser construidos. En el último año los precios aumentaron un 90% y siguen creciendo cada semana. Sin embargo, eso no asusta a los compradores posibles de las viviendas. Se nota una demanda enorme en la mayoría de las grandes ciudades del país. El Director del área de investigación del Banco Central de China declaró anteriormente que era necesario detener el crecimiento de la “burbuja” en el mercado, antes de que esta aumentara aún más. Las autoridades tomaron las medidas para calmar el mercado: subiendo el monto de la primera cuota y prohibiendo la compra de viviendas a los nacionales que no residen en el país. Como nos enseña la experiencia pasada, caídas y alzas del mercado de China siempre traen consecuencias globales. El impacto que causa el volumen de las ventas inmobiliarias a nivel de consumo es muy notable: este sector de economía forma aproximadamente el 25% del PIB. Tal vez por eso, la recuperación acelerada del mercado inmobiliario provoca entre los inversionistas cierta preocupación y esperanza al mismo tiempo. El crecimiento de las ventas estabilizó el PIB en 6.7% y también ayudó a resolver los problemas en el sector minero gracias al aumento de la demanda sobre los minerales naturales. Por otro lado, los expertos señalan la naturaleza artificial de la recuperación del mercado, porque la quinta parte de todos los compradores del mercado inmobiliario son inversionistas que van a especular sobre el precio de lo comprado. Mientras tanto las empresas constructoras se encontraron con el “Dilema del prisionero”: tienen que comportarse de manera demasiado agresiva porque en caso de lo contrario los competidores los eliminaran. El alza acelerado de los precios de las viviendas provoca una disonancia en la situación actual. Los cambios en la estructura económica, frenan el aumento de los ingresos y hacen que las inmobiliarias sean menos accesibles. Sin embargo, la demanda no baja debido a que los habitantes del país activamente tramitan los préstamos. Algunos de los expertos creen que no es tan correcto llamar a la situación actual “burbuja”; como la patología verdadera del sector constructor, se propone considerar el desbalance en la diversificación de los terrenos. En las ciudades pequeñas hay más terrenos para la construcción que en las ciudades grandes pero las ciudades pequeñas sufren de una despoblación muy fuerte. Los chinos desean vivir en las ciudades grandes y lo que sucede es que solo ofrecen para la venta terrenos pequeños. Eso provoca el alza brusca de los precios sobre la vivienda en la etapa de construcción. Por ejemplo, Shanghái dispone con 1,800 km2 de terrenos, pero en el 2015 únicamente se vendieron 5 km2 de terrenos. Si las ciudades grandes aumentan la venta de terrenos, con eso romperán las reglas principales del juego político: las autoridades de las ciudades grandes perderán una fuente importante de ingresos, y las ciudades pequeñas perderán la oportunidad de regresar a los compradores. Así que, para evitar la crisis las autoridades de China tendrán que resolver de una vez dos problemas, la económica y la política.